Una de mis aficiones ocultas es el voyeurismo, me encanta mirar. Ya lo he comentado alguna vez que otra, pero últimamente no puedo quitarme de una situación en particular. Cuando vengo del trabajo, siempre paso de vuelta a casa por el mismo sitio, entre otras cosas por delante de la parada de autobús interurbano. Casi todos los días dejo a un compañero allí y no puedo dejar de mirar a una chica rubia sentada siempre en el mismo sitio. No sé quién es, ni su nombre ni de dónde es, pero ese pelo rubio cortado de manera asimétrica, cara angelical y gafas de secretaria morbosa hacen presagiar que tras esa camisa blanca (me imagino que de una oficina de viajes o algo así) se esconde un escote de los que se disfrutan con sólo mirar. Siempre que me acerco por la zona estoy atento a si está, y allí, sentada, con la mirada perdida embutida en pantalones negros, una rubia elegante con unos preciosos ojos los hace coincidir a veces con los míos. Eso sí, soy discreto, pero hoy ha sido especial. Ha reunido tres de mis facetas voyeurísticas por excelencia: el fetichismo por los pies llevando hoy unas sandalias que dejaba al descubierto unos pies cuidados, el aspecto de secretaria de mi sueños y una cara dulce del que se adivina sexo alegre y divertido. Su sonrisa debe ser un paraíso, porque hoy llevo todo el día pensando en que sea el día siguiente para verla. No sé, me he encaprichado y quizás sea sólo para mirarla los menos de diez segundos al día que tardo en perderla de vista, me encanta. Despierta morbo, y más morbo me produce cuando la imagino en una de mis fantasías: sin cruzar palabra alguna nos hablamos con los ojos, ella me guiña y lo próximo ya hubiese sido protagonizado sin camisa blanca, sólo con sus gafas. Aunque actualmente tenga pareja estable, esa fantasía (casi) irreal con una quedada sexual sin decir una palabra me atrae, aunque en la vida rutinaria que llevo apenas podría :P es quizás mi manzana del paraíso en el papel de una Eva donde la rozaría con la punta de la lengua. La atracción mutua en mi cabeza.
Mañana espero pasar también por delante, hay veces que me quedo mirando y ella también. Sé que es un gesto normal, pero lo agradezco. Sólo eso, y en menos de diez segundos pasa por mi cabeza.
jueves, 5 de junio de 2008
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1 comentario:
Pues mañana además de mirar sonrie, a ver qué pasa.
Un beso
Yedra
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